Después del laberinto... está la felicidad
*Octavio Paz


Acepto tus palabras. Pero no tengo muchas otras frases bonitas para darte de vuelta. Perdón, él se las llevó todas.
Y después de tanto miro hacia atrás. Imposible no encontrarte entre mis pasos. Como si pudiera alguna vez borrarte, como si quisiera quitarme una cicatriz tallándola tallándola.
Y al mirar mis cansados pies sé que ya no puedo más. Caminar por un lugar vacio, con este loco sueño por único compañero no me está llevando a ningún lugar. A veces quisiera quitármelo de encima, tirarlo, abandonarlo, ahogarlo...