13 de noviembre de 2012
Caminante, no hay camino....
Casi anochece. Tus pasos lentos. Vas dejando un poco de tristeza por donde caminas, una lágrima a penas, de las muchas que guardaste por tanto tiempo. Las palabras se terminaron ya, imposible un consuelo, una esperanza a estas alturas. Tus dedos fríos, tu boca también. Poco a poco te convertiste en un fantasma de todos los días, esos que encuentras viajando en metro, de los que tanto te burlabas.
"Mañana amanecerá soleado, el pasado parecerá sólo una pesadilla", dicen quienes te ven. Tú guardas silencio, sabes que es verdad... y aun así, nade puede salvarte de la noche infinita que te espera al otro lado del pasillo.
Tanto dueles, Noviembre.
8 de noviembre de 2012
Un día entre el miércoles y el jueves
Impredecible como la lluvia en verano, llegas con una sonrisa, tan simple que a veces tengo ganas de asfixiarte. ¿Por qué miras hacia arriba mientras caminamos? No es que me moleste, pero no me cabe en la cabeza que después de todas esas ridículas caídas, aún no te importa dónde pones los pies. En la ciudad es inútil mirar el cielo; no se ven estrellas y cada vez hay menos pájaros bailarines.
Impredecible como la lluvia en verano. Por más que lo intento no puedo detenerte, controlarte, brincas, ríes, fluyes, me hablas en ese tu idioma sapo que no comprendo. Con las manos vacías al final del día; te me escapas entre los dedos fríos, dolidos, medio mordidos, pobres, pobre de vida, así me dejas.
Los días son largos, dolorosamente maravillosos, a tu lado (también sin ti, porque he aprendido a amar tu fantasma).
19 de octubre de 2012
Camino a la eternidad
Jamás tus ojos perdidos, jamás tus palabras ligeras, jamás tu ausencia; todo lo entierro, todo lo olvido. A partir de este momento la historia la escribo yo. Y así como te reconstruyo con palabras, así yo estoy hecha de un sueño tuyo (juntos los dos, siempre).
10 de octubre de 2012
Huye luna, luna, luna.
Toco tu piel con los ojos cerrados, poco a poco... para no volverme loco, para no morir de un paro cardiaco; escuchándote. La forma en que destilas belleza al unir unas cuantas palabras con tu sangre, esa que me invitas a probar y que no acepto, para no añadir un elemento más a la lista de mis tantas adicciones.
Tú y una tarde otoñal, el sol en las ventanas de un cuarto piso, tú negándolo todo para no aceptar lo mucho que te gusta: Lorca. La emoción con la que llenaste la habitación de él, su muerte, su vida, los hijos que nunca tuvo, sus amoríos con Dalí, sus amoríos contigo, conmigo, con todo joven que al leerlo se enamora de la Luna. El blanco que no encontramos en nuestra alma, ni en las escaleras que recorremos antes de despedirnos, tres, dos, uno, adiós, nos vemos mañana porque hoy en la noche morirá de un balazo en el culo, adiós.
Que no nos olvidamos de él (ni yo de ti, ni tú de mí).
Tú y una tarde otoñal, el sol en las ventanas de un cuarto piso, tú negándolo todo para no aceptar lo mucho que te gusta: Lorca. La emoción con la que llenaste la habitación de él, su muerte, su vida, los hijos que nunca tuvo, sus amoríos con Dalí, sus amoríos contigo, conmigo, con todo joven que al leerlo se enamora de la Luna. El blanco que no encontramos en nuestra alma, ni en las escaleras que recorremos antes de despedirnos, tres, dos, uno, adiós, nos vemos mañana porque hoy en la noche morirá de un balazo en el culo, adiós.
Que no nos olvidamos de él (ni yo de ti, ni tú de mí).
3 de octubre de 2012
El límite del tiempo
"Mi madre me dijo que uno no puede vivir sin saber de dónde es uno, y saber de dónde es uno es saber dónde están enterrados nuestros abuelos"
"El pasado son todos nuestros muertos"
Bajo california: El límite del tiempo (1998)
25 de septiembre de 2012
Los últimos días del verano
Las flores silvestres que adornan nuestro camino, tus pies descalzos, los dos nadando entre la hierba morada que nos cubre las piernas. El metro infestado de gente; se abren las puertas y tiras de mi mano para salir... mientras (suave, lenta, casi imperceptiblemente) recargo mi cabeza en tu espalda. Cierras los ojos y estoy contigo. Jugamos a ser ranas, saltamos charcos, corremos entre las milpas, robamos elotes, antes de que el sol se esconda. Me enamoro -sin querer- de tu sonrisa de flor de calabaza, de tus ojos-camote, del simpático grillo que vive en tu oreja; tú sentado en la banqueta, yo buscando ciruelas entre las ramas del árbol más alto de la colina. Alejados del mundo, tiramos la escalera que nos ayudó a subir... nos quedamos arriba toda la noche.
-Las luces de la ciudad se ven mejor reflejadas en tus ojos- dices rompiendo el mágico silencio que nos envolvía. Me salvas de mí misma. Comienza a llover y como si fueras mi hijo duermes en mi regazo. No tienes por qué contarme tus pesadillas, lo sé desde la primera vez que me besaste; no eres libre. Como Perséfone* debes marcharte y yo como Démeter* me convierto en la primera hoja seca que es aplastada por tu tenis, contra el asfalto.
"Entre la muerte y yo he erigido tu cuerpo" Rosario Castellanos
*http://boj.pntic.mec.es/~aalamill/3_persefone.htm
11 de septiembre de 2012
Perfume de gardenias...
Lo vi todo en cámara lenta; mi cabeza cayendo, mi cabello suspendido en el aire, y flores como mariposas blancas huyendo de mí. La gente en silencio, todos movidos de sus asientos, los que ibamos parados ahora en el suelo uno sobre el otro. Mi mente no funcionó hasta que se escuchó el crujir de ambas máquinas al estrellarse... y luego la oscuridad.
Siempre había querido regalarte flores, por eso, al salir del metro aquella vez no dudé en comprar uno de los pequeños ramos de gardenias que vendía una viejita. Subí a prisa a la micro, estaba cansada, pero igual me mantendría despierta la esperanza de -por fin- verte otra vez...
Siempre había querido regalarte flores, por eso, al salir del metro aquella vez no dudé en comprar uno de los pequeños ramos de gardenias que vendía una viejita. Subí a prisa a la micro, estaba cansada, pero igual me mantendría despierta la esperanza de -por fin- verte otra vez...
10 de septiembre de 2012
Siempre estoy detrás de lo que ves
Soy el despertar de un lunes, abrir los ojos, encontrar que el mundo no es tan cálido y bello como tu sueño (ella, tan lejana y cercana a la vez). Soy el agua fría de la regadera sobre tu adormilada piel, el asfixiante andar del metro, el reloj gritando que ya es tarde, el libro que te atormenta, el tacón que "por error" pisó tu pie, el piojo que chupa tu sangre....
.... soy el viento que te abraza, la llovizna que te besa, la luna que después de mirarte toda la noche desearía encontrarse en tu sueño (ser creada de nuevo... por ti).
.... soy el viento que te abraza, la llovizna que te besa, la luna que después de mirarte toda la noche desearía encontrarse en tu sueño (ser creada de nuevo... por ti).
4 de septiembre de 2012
Contra el silencio
22 de agosto de 2012
Entra en mi vida, sin anunciarte
El anochecer. En el aire las palabras bailan la melodía de tus pasos, se besan sin respirar... construyen una torre de papel (alta como el árbol de nuestros sueños). Tomas mi mano para sostenerte, para sostenerme. A nuestros pies una ciudad nueva (incomprensiblemente maravillosa). La noche me sabe a café, a poesía, a esperanza (quédate despierto, déjame ver el cielo a través de tus ojos).
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