23 de febrero de 2012

Dionisio contra Apolo

El casi imperciptible tacto de tu piel con la mia, aparentemente tan normal; un suspiro a escondidas, una mirada que quema la piel. Soy yo, con el asfixiante anhelo de tomar tu mano, eres tú, tan inexpresivo, tan ajeno. Somos nosotros; una sonrisa sarcástica, otra incontenida. No espero que me regales una promesa envuelta en lealtad, espero sólo el momento en el que, con los ojos cerrados y guiado por mis manos te quites esa tu máscara y te muestres desnudo, enloquecido, sin censuras, sin conciencia del pasado... ni del futuro. 

Toca mi cuerpo, memorízalo. Cose la herida de mi alma con el hilo de tu sangre. Lame mis lágrimas, cúbrete con mi piel, que mientras dure este momento seremos una sola sombra.




22 de febrero de 2012

Dancing with you

Los ojos se cierran; apareces tú. Todo el tiempo, desde que amanece hasta que anochece. Sueño contigo, escucho tu voz inconfundible... pero no te percibo bien. Me despierta el caminar de un cangrejo dentro de mi estómago y tiemblo, como tiemblan las ramas de los árboles al encuentro con tu aliento.

Todo se reduce en este momento: cuando tomados de la mano bailamos... como volando, como nadando, bailamos sin reglas, sin orden. Mi música es tu voz... no hay nada más.
Los amantes, Magritte

Déjame tocar tu rostro, memorizar cada relieve, cada textura... con los ojos cerrados.

17 de febrero de 2012

Ella

Mis ojos, que no veían más que sombras, despertaron con el destello de tu imagen. Un desayuno contigo, comenzar el día mirándote, intentando ver el mundo desde esos tus ojos creadores.

Cómo me gustaría destejerte, analizarte; separarte en pedacitos pequeños y estudiarte, escucharte todo el día... convertirte en una muñeca y llevarte conmigo por la ciudad.

12 de febrero de 2012

As always

- No eres más que una hormiga- dijiste con tu sonrisa estúpida de siempre.
- Sí cariño- respondí tranquila- soy la hormiga que se comerá tu cadaver.

7 de febrero de 2012

de mí, de ti

Tengo miedo de mí, de ti, de nosotros juntos. Tengo miedo del dolor que me provoca tu recuerdo, de besar tu ausencia, de despertar una mañana y descubrir que no fuiste más que un mal sueño...



Te extraño, te extraño. Vuelve.

1 de febrero de 2012

Miércoles

Tu voz va y viene... todo al mismo tiempo. No comprendo lo que dices pero encuentro en tu rostro el placer que sientes al pronunciar cada sílaba de aquel idioma extranjero. Las palabras bailan a tu alrededor, brincan, ríen y te besan... tú las sigues; te fundes con ellas… de pronto no eres más que un poema rítmico,  sensual y cálido en un miércoles mojado. Yo te escucho, tan vacía como siempre, soñando que un día encuentre a quién amar como tú amas a las palabras.


22 de enero de 2012

El ombligo de la Luna.

No te quiero con palabras, porque no podría hilar una frase que describa coherentemente lo que siento por ti. No te quiero por cómo luces en los días de fiesta, ni por lo fascinante que le resultas a los demás. Te quiero porque me nace de las entrañas quererte, porque te siento mezclado en la sangre, porque por ti soy lo que soy. Te quiero por tu interior, aunque no creo poder conocerte nunca por completo.

Eres mi hogar, mi tierra querida, el centro del laberinto.

Me duele que tus hijos te hayan olvidado, que no seas respetado, que te hayas convertido en 6 letras vacías. Me duele que tus labios sedientos no reciban ni una gota de amor. Me duele... porque después de todo yo soy tú, soy una flor de tu suelo... soy México.

10 de enero de 2012

Mañana de enero

El sonido de tu voz reconfortó mis oidos. Me sentía perdida y sola, cuando llegué a ti. Tu calidez inundó mi corazón, y me entibió la sangre.. mientras el aire se hacía más fácil de respirar. La energía que irradiabas esa mañana de enero iluminaba la habitación de tal manera, que al salir de nuevo al mundo exterior, todo pareció gris.

No puedo creer lo mucho que te quiero.

1 de enero de 2012

Hasta pronto

La música sigue sonando igual, tu cocina sigue teniendo ese aire de sabiduría conservada por generaciones, los pajaritos siguen cantando, tus viejos libros se siguen empolvando cada vez más y el sol entra de la misma manera por tu ventana. Pero tú ya no estás. La herida no sana (ni sanará nunca)... te extrañamos.

El futuro está cubierto de incertidumbre y no veo más que un camino adornado con luces de colores y sonrisas falsas... un camino que todos recorremos sin voltear atrás. Pero descubrir lo valioso que es el tiempo me hizo preguntar por mi pasado... un pasado que tú conservaste con cariño en tu comida, en tus palabras, en tus oraciones, un pasado que me da la fuerza para cambiar el camino. Hoy, con el golpe de tu ausencia, me doy cuenta que ahora me toca a mí conservar tu recuerdo.

Te esperaré este dos de noviembre, abuelita :)

22 de noviembre de 2011

Sin sol


Qué hacer... qué sentir. El mundo parece tan grande y extraño desde aquí... y tú tan lejano. 
Ojalá todo se resolviera con una canción de cuna y un beso en la mejilla... pero no (no, no, no). 

Te quiero, te quiero tanto. Me gustaría que con quererte fuera suficiente. Pero mi amor sólo sirve para alimentar a este monstruo que me come por dentro.