17 de febrero de 2014

Notre rêve

Mon Chéri

Je pense à toi quand je vois partir un train et je me sens déprimée. Je voudrais embrasser quelqu'un dans la rue.

Mon horoscope me dit que tu as d'otres chats à fouetter et mon ange gardien me rapelle que je suis folle. 

Tu es la dernière de mes pensées. Avec toi, ma vie est une plage déserte. Sans toi, elle serait un jardin désolé. Quand tu reviendras tu trouveras un nouveau chat à la maison.

J'espère entendre encore ta voix qui me dit "je t'aime".

Ton petite coeur



11 de febrero de 2014

El lugar en donde se termina mi sed y comienza tu nombre.

Tu piel, tus manos acariciando mi cabello, desenredándolo en un infinito ir y venir (como si el tiempo no se acabara). Te beso cuando las luces se apagan y nadie puede verme (ni siquiera tú). Quién dará el primer paso, ¿tu mano en mi cintura o mi boca en tu cuello?

Vivo en los lunares de tu brazo descubierto para no ahogarme en el mar de tu piel.



31 de enero de 2014

Una ventana a tus ojos

Se ven pocas estrellas en la ciudad. Hay noches en que es inútil mirar arriba. Incluso cuando hace viento y no hay nubes, los puntitos en el cielo no se comparan con los que tú estás acostumbrado a ver. Acá siempre hay un avión que pasa, un perro que ladra; el lento fluir de los carros. No existe el silencio. Por eso tienes que concentrarte muy bien si quieres ver... las estrellas.


Entrecierra los ojos e imagina que no hay ninguna otra luz. Listo. ¿Ves cómo es cierto? Se puede soñar, se puede acariciar la piel del cielo aun desde el centro mismo de la artificialidad.

22 de enero de 2014

Veinte

De todos los cielos mi favorito es el despejado, el azul profundo, desnudo de nubes; ese que se te mete por los ojos y te inunda de claridad. Me gusta la ciudad así transparente, enmarcada por montañas, inundada de edificios, calles, muchachos saliendo de la secundaria, enamorados en el metro, señoras con la bolsa del mandado, perros echados al sol...

Qué bonito cumplir años un martes en marte. Una mañana tranquila, los dedos de los pies un poco fríos, un lento rumor citadino. Veinte. Tenía miedo, de mirar el presente tan frágil, de la certidumbre de que nada es para siempre... Mirar al Devenir de frente, congelado por una fracción de segundo. Tal vez ahora comprenda las palabras de Saramago,"La muerte viene antes que la vida, murió quien fuimos, nace quien somos, por eso no morimos de una vez".

Vendrán cosas nuevas, palabras, lugares, sueños... Olvidaré otras tantas, es inevitable. Muere una parte de mí: una lucha interminable por salvarme a mí misma, ¿es esto la vida?

La confianza de no estar sola en un martes en marte, mi cumpleaños, unas pocas estrellas en el cielo... ¿Cuántas risas, cuánta poesía cabe en un pastel de elote, en un plato de pozole, en los amigos que se encuentran en el camino?

Hoy, con todas las ganas del mundo quiero vivir. Sin miedo. Sin pensar en lo que no estoy haciendo, en lo que "debería haber vivido". Enero, una parte de mí ha renacido.

15 de enero de 2014

Más de ángeles que de demonios

Tú y yo en el atrio de esa iglesia, rodeados de ángeles. Es extraño, el dios ensangrentado que veneras inclinando la cabeza cuando pasas frente a él. Yo tras de ti, perdida en las imágenes oscuras, profundas, lejanas. Un dia me enseñaron todas esas oraciones que piensas en silencio... pero las olvidé.


7 de diciembre de 2013

Once y cuarto (pe eme)

En la noche larga las luces de la ciudad rodean los cerros. Todo se mueve, todo ríe. Siempre me gustó la ciudad a oscuras porque nunca llega a estar a oscuras. Hay luces, movimiento, gente caminando, enamorándose, conociendo-se en las calles difusas. Perdidas, nunca lo estaremos... siempre habrá la opción de girar el volante y volver.

¿Qué sería de mí si me fuera? ¿Me extrañarías?


27 de noviembre de 2013

Profundo

Azul profundo, infinito cielo. Las ventanas están abiertas al sol. Tus manos me cubren los ojos y sueño que es de noche. Cómo me gustaría quedarme viendo el juego de los árboles y el cielo; el sol en tu cabello, las cuatro de la tarde. Tu camisa blanca bien planchada y los lentes de contacto que delatan tu miopía. Pero no puedo mantener los ojos abiertos. Estoy tan cansada, tan decepcionada. Como la televisión encendida sin que nadie la vea. Todo es insípido. Ya no quiero intentarlo otra vez...



11 de octubre de 2013

Lost in love

En el silencio tu nombre flotando entre las calles desiertas, viejas, casi olvidadas a esta hora. La ciudad se quita su máscara y muestra su piel suave como nuestros pequeños pasos. Una noche congelada, ¿qué sería de mí si no me abrazaras? Las luces de la ciudad hacen juego con tus  ojos, con nuestra risa nerviosa bailando en la oscuridad. 

Ninguna palabra interrumpe el infinito mar urbano en el que penetramos. Sonríes y tomas mi mano. Como el pez que eres me invitas a nadar en el rio de luz cálida que emana de los faroles. Se me olvida el frío, lo tarde que es, los baches en el asfalto ... se me olvida el conflicto que me provoca el no saber qué siento por ti. Tu silencio me salva de enloquecer. 




El día en que te conocí (por tercera y última vez), tus pecas bailando en mi mente, tus manos creadoras, tu cabello suelto esa mañana de marzo, los retazos de sueños coleccionados, un monstruo con corazón, el desvelo, mi propio infierno, quererte sin saberlo, tú llorando, tú comiendo un sope, un agujero en el corazón, tu ausencia. Todo y nada en la noche, esta noche. 

La oscuridad esclarece el nudo en la garganta que me mantenía en silencio. Hoy puedo contarte la historia más larga del mundo, pero no lo haré. Guardaré ese momento en el frasquito de "antidepresivos" donde están todas las palabras que un día, sin saberlo, me regalaste. 

I figured it out
What I needed was someone to show me ♫

2 de octubre de 2013

Colgada de tus dedos

Dónde... tus ojos perdidos en la tarde. Me duelen los pies de tanto caminar tras de ti. Y es que a veces tener piernas cortas es una desventaja. Me consuela pensar en tu piel blanca, en tus dedos transparentes, en los lunares que te salvan de ser perfecto (lo eres, no te preocupes, pero a tu manera).

29 de septiembre de 2013

Los últimos días del verano parte 2


Donde comienzan tus labios, como la entrada a un mundo desconocido, cálido, infinito. Te sorprendo en mis sueños, sentado en la misma acera de antaño. Cómo me gustaría volver y encontrarte de nuevo. No sabía cuánta verdad tenía al decirte que el verano no volvería. No creíste, no creí. 

Todas las cosas que creí haber olvidado vienen a mí de golpe; tu sonrisa, tu caligrafía, el camino que lleva a tu casa, la sopa de elote hecha por tu madre, tus ojos silenciosos, nuestros pies enlodados... todo eso que se quedó en el tintero y no fue; los sueños colgados en la pared de los recuerdos. Grillos, lluvia, calor... un año después fue verano, pero no el nuestro, ese murió el día que te fuiste.

Las palabras que no te dije se me revuelven en la garganta (el silencio tortuoso en el que envolví mi deseo). No supe diferenciar cuando mentías y cuando no. Tú siempre buscaste algo más, algo que asombrara a todos, que los hiciera admirarte. No estabas hecho de esto que decías amar, esto que soy... las calles anchas, los libros viejos, palabras sencillas que cualquiera podía decir, cotidianeidad. 

Llovió, esta vez diferente. Las nubes no cubrían al sol y el agua era transparente, imponente. Como si el agua cayera así de golpe, sin orden. Ahora sé que una parte de mí te seguirá recordando como aquél que me rescató en una tormenta de agosto. Pero es preciso olvidar y por eso te digo adiós. Ese adiós que no dijiste nunca y que dejó tantas cosas en el aire.

Los grillos cantan al compás de las últimas gotas de lluvia. Llegó el otoño y a lo lejos, en el horizonte, las montañas limpias de vida pintan el cielo.



Los últimos días del verano (primera parte)